La artrosis, más correctamente llamada osteoartrosis, es una enfermedad crónica de naturaleza distrófica, causada por la destrucción del tejido cartilaginoso de la articulación, por lo que el tratamiento de la artrosis de las articulaciones es extremadamente necesario. Si ocurre tal enfermedad, comienzan procesos inflamatorios irreversibles en los extremos de los huesos y en los tejidos alrededor de las articulaciones, lo que lleva a su degeneración. Además, la artrosis se refiere a una serie de enfermedades articulares degenerativas adicionales, que se caracterizan por numerosas causas de aparición y mecanismos de progresión similares.

La artrosis, según diversas informaciones estadísticas, afecta hasta al 80% de los habitantes de nuestro planeta, lo que la convierte en la enfermedad articular más diagnosticada. Y entre todas las enfermedades ocupa el 3er lugar.
Cuanto más envejece una persona, mayores son las posibilidades de desarrollar artrosis. Ambos sexos son igualmente susceptibles a ella, excepto que la artrosis de las articulaciones interfalángicas ocurre con mayor frecuencia en mujeres. La población activa mayor de 30 años es la más afectada. De año en año la proporción de pacientes no hace más que aumentar.
Causas de artrosis de una articulación enferma.
El desarrollo y las causas de la artrosis van acompañados de un deterioro del metabolismo en la articulación, por lo que el tejido del cartílago pierde su elasticidad. La razón de esto puede ser la pérdida total o incompleta de proteoglicanos en el cartílago, que ocurre con mayor frecuencia debido a grietas graves en el cartílago. La pérdida de estas proteínas complejas también puede ocurrir debido a una interrupción en su producción por parte de las células articulares.
Según los expertos, la destrucción del cartílago puede ocurrir debido a: desequilibrios hormonales, deterioro del flujo sanguíneo en la articulación, deterioro del metabolismo, por razones hereditarias, debido a la edad madura, lesiones y otras enfermedades, incluida la artritis reumatoide y el liquen plano. Sin embargo, la causa más importante de artrosis es la tensión excesiva sobre las articulaciones en el momento en que son más vulnerables.
Las causas adicionales de artrosis de las articulaciones incluyen las siguientes:
- lesiones previas;
- peso corporal excesivo;
- inflamación debido al desarrollo de una forma grave de artritis purulenta;
- mala dieta diaria;
- hipotermia;
- enfermedad de Libman-Sachs;
- intoxicación de todo el cuerpo;
- resfriados frecuentes;
- sífilis, tuberculosis, inflamación purulenta del tracto urinario, meningoencefalitis transmitida por garrapatas primavera-verano;
- enfermedades de la tiroides;
- sangrado crónico (hemofilia);
- osteocondropatía de la cabeza femoral.
Las causas de la osteoartritis son genéticas:
- la artrosis de huesos y dedos puede ser hereditaria;
- la displasia, como resultado de procesos anormales durante el desarrollo de articulaciones y ligamentos que ocurren en el útero, conduce al desgaste de las articulaciones y artrosis;
- Cambio patogénico en el colágeno tipo 2: cuando se daña la proteína fibrilar del tejido conectivo.
Las personas más susceptibles a la enfermedad son las que tienen las siguientes profesiones o aficiones: albañil, pescador, herrero, cargador, deportista.
Síntomas de artrosis por diversas razones.
Los síntomas de la artrosis se pueden dividir en cuatro grupos:
- Doloroso por naturaleza. La aparición de dolor indica en primer lugar los síntomas iniciales de artrosis. El dolor puede deberse a varios motivos, pero en la artrosis es especial. En primer lugar, el dolor se caracteriza por manifestaciones agudas y la persona puede sentir cierta molestia al moverse. El dolor desaparece con el reposo. Por la noche, el dolor sólo se puede sentir al girar de un lado a otro. En reposo, el dolor se vuelve constante sólo en las formas graves de la enfermedad. En las etapas iniciales de la enfermedad, el dolor se siente sólo durante un esfuerzo intenso o tras la palpación. A medida que la condición empeora, el dolor se intensifica y cada vez se requieren más descansos para eliminarlo. En las formas graves, el dolor se vuelve insoportable y aparecen osteofitos debido al adelgazamiento del cartílago y del hueso expuesto. El mal tiempo y la luna llena agravan el dolor.
- La aparición de un crujido. Este tipo de síntoma también es muy importante a la hora de diagnosticar. Ocurre debido a la fricción entre huesos en rotación, cuyos extremos han perdido su suavidad y elasticidad. Un crujido puede indicar otras enfermedades, o puede no estar acompañado de ellas, pero en la artrosis tiene un carácter especial, que se distingue por su "sequedad". Esto causa dolor.
- Deterioro de las funciones motoras de la articulación. Este síntoma es típico en estadios avanzados de artrosis, y se produce por la aparición de tumores óseos en la articulación, que provocan espasmos y llenan casi por completo el espacio articular. El resultado es la inmovilización parcial de la articulación.
- Deformidad articular. Se produce un cambio en la forma de la articulación debido al crecimiento de osteofitos en los huesos y la entrada de líquido sinovial en la articulación. Este síntoma es característico de las formas más avanzadas de la enfermedad.
La artrosis puede pasar alternativamente de un estado de exacerbación a un estado de remisión, lo que interfiere en gran medida con el diagnóstico independiente de la enfermedad. Por este motivo, se recomienda consultar a un médico para confirmar el diagnóstico.
Gracias a las radiografías, el médico podrá determinar signos que indiquen una de las cuatro etapas de la artrosis:
- Etapa 1. La luz articular puede estar ligeramente reducida; no se observan osteofitos.
- Etapa 2. La disminución de la luz puede ser más pronunciada y comienzan a formarse osteofitos.
- Etapa 3. Se observa claramente un estrechamiento de la luz y hay una gran cantidad de osteofitos.
- Etapa 4. La luz articular desaparece casi por completo y comienza un cambio patológico en la forma de la articulación debido a muchos osteofitos.
Métodos de tratamiento para la artrosis.
Es mejor comenzar el tratamiento de la artrosis en la etapa inicial de su desarrollo, y debe ser de naturaleza integral y patogénica. El tratamiento debe tener como objetivo eliminar las causas que agravan la enfermedad. Además, será necesario eliminar los cambios patógenos provocados por la inflamación y restaurar la funcionalidad de la articulación.
Un enfoque integrado para el tratamiento de las enfermedades articulares consiste en el uso de medicamentos y medidas fisioterapéuticas. Es posible prescribir una terapia de sanatorio-resort, ya que en algunos casos el clima, las aguas minerales y el barro tienen un efecto eficaz.
El tratamiento de la artrosis articular consta de una serie de principios básicos:
- las articulaciones enfermas no deberían experimentar una tensión excesiva y durante el tratamiento deberían estar prácticamente ausentes;
- cumplir con el orden ortopédico;
- participar en educación física recreativa;
- realización de fisioterapia, que consiste en terapia con láser, ondas de choque, electro y magnética;
- someterse a un tratamiento en balnearios al menos una vez al año según lo prescrito por un médico;
- oxigenoterapia: alimentar el interior de la articulación con oxígeno;
- tratamiento farmacológico;
- método de administración intraósea de fármacos y descompresión de la metaepífisis;
- establecer una nutrición adecuada.
La farmacoterapia consiste en el uso de los siguientes fármacos:
- Medicamentos antiinflamatorios. Gracias a un enfoque integrado, no sólo podrá detener el desarrollo de la enfermedad, sino también hacerle la vida más fácil hasta cierto punto. En parte, el tratamiento farmacológico tiene como objetivo eliminar el dolor y la inflamación dentro de la articulación. Para ello, se utilizan fármacos no esteroides. Los expertos aconsejan no utilizar el método oral para administrar estos medicamentos, ya que pueden provocar un dolor de estómago bastante intenso. En este sentido, en base a un fármaco específico, se utilizan inyecciones intravenosas o intramusculares. Prácticamente no se utilizan medios adicionales, como ungüentos, ya que su eficacia es extremadamente baja.
- Corticosteroides hormonales. Dichos medicamentos se prescriben en caso de exacerbación de la enfermedad. Los medicamentos se inyectan en la articulación. Para uso externo, utilice un parche, tintura o ungüento.
- Condroprotectores. Recetado para la restauración del tejido cartilaginoso y para mejorar la calidad de la estructura de la membrana sinovial. Entre estos fármacos, los más utilizados son la glucosamina y el sulfato de condroitina. La duración de este curso puede ser significativa hasta que se produzca una mejora. Sin embargo, si dentro de seis meses no se observa el resultado requerido, entonces ya no se deben tomar dichos medicamentos. Además, junto con los condroprotectores, se recomienda inyectar medicamentos en la articulación con la adición de ácido hialurónico. Estos medicamentos ayudan a la formación de células del cartílago articular.
En casos especialmente graves, no se excluye la prescripción de analgésicos narcóticos. Pero estos medicamentos se prescriben muy raramente, sólo en los casos en que otros medicamentos no han tenido el efecto deseado.
Nutrición adecuada para la artrosis.
Se debe dar un papel importante en el empeoramiento de la enfermedad a una nutrición adecuada. Debe estar equilibrado. No se puede comer poco, pero tampoco se debe comer en exceso. Debido al exceso de peso, aumentará la carga sobre las articulaciones y, en caso de desnutrición, el tejido del cartílago carecerá de microelementos importantes, por lo que se degradará. Sin embargo, lo principal es crear una dieta que te ayude a perder el exceso de peso. Deberá abandonar los carbohidratos rápidos, que se encuentran en los dulces y los productos de harina. Además, está prohibido el consumo de bebidas alcohólicas, especialmente cerveza.
Los platos de pescado son bienvenidos, prácticamente no existen restricciones. Solo se deben evitar las variedades grasas; debido a su alto contenido calórico, puede volver a ganar peso.
La carne en gelatina es especialmente valorada en el tratamiento de la artrosis. Puede parecer extraño, pero todos los médicos, sin excepción, recomiendan su uso porque contiene una gran cantidad de microelementos diferentes. El colágeno que se encuentra en la carne en gelatina es útil porque es parte integral del tejido conectivo, por lo que en este caso puede reponer la cantidad que falta en el cuerpo. Como resultado, las articulaciones ganan en movilidad y el tejido del cartílago se vuelve más resistente y elástico.
Las vitaminas, especialmente del grupo B, juegan un papel importante para el organismo en su conjunto en esta enfermedad. Es este grupo el que permite normalizar los procesos metabólicos en el cuerpo. Un metabolismo que funcione correctamente permitirá que sus articulaciones se sientan bien. La tiamina, después de ingresar al cuerpo a partir de frijoles o guisantes, acelerará la síntesis de proteínas, grasas y carbohidratos.
Para aumentar la hemoglobina, se necesita piridoxina, que se puede obtener de los plátanos, nueces, patatas y repollo. Es recomendable prestar atención a las verduras y los frijoles, ya que contienen ácido fólico. El cuerpo también necesita hígado, champiñones, huevos y productos lácteos fermentados. Toda esta lista de vitaminas, por supuesto, está contenida en complejos vitamínicos, pero no es ningún secreto que los elementos naturales se absorben mejor, lo que significa que el proceso de curación será mucho más rápido y eficaz.
Al comer, debes seguir las reglas básicas simples:
- Antes de acostarse, no conviene ingerir alimentos difíciles de digerir, ya que pueden provocar un ataque de artrosis;
- los alimentos deben tomarse con más frecuencia, pero en pequeñas porciones;
- Vigile su peso corporal todo el tiempo para que no aumente, de lo contrario se asegurarán grandes cargas en las articulaciones, compre un buen producto para adelgazar y controlar el peso;
- durante los períodos de alivio de la enfermedad después de ingerir alimentos, realice caminatas;
- la dieta diaria debe ser equilibrada y elaborada junto con el médico.
Es muy importante buscar ayuda de un médico a tiempo. Siguiendo algunas de sus instrucciones, no sólo podrá detener el desarrollo de la artrosis, sino también revertirla, lo que le permitirá volver a disfrutar de su vida normal.


































